Vero Reich

Statement
Mi poética parte de la observación sensible de mi archivo familiar. Recojo experiencias que transité desde el ámbito privado y doméstico hasta el público y laboral de los referentes de mi clan.
Esta recuperación de la memoria emotiva pone el foco no solo en el aprendizaje adquirido, sino en los modos de compartirlo con mi entorno.
Me valgo de una serie de técnicas para llevar adelante estas evocaciones que derivan en soportes diversos, tales como la pintura, la escultura, la fotografía (fine art), el gofrado o la litografía.
El punto de partida es el calado del papel. Dado que el calado como lenguaje artesanal precisa de un tiempo pausado para recortar o perforar las superficies , en el, busco crear formas, sombras y vacíos. Configuro una cartografía afectiva que balancea entre ficheros personales y papeles calados: recuerdo desde los perfumes de mi abuela hasta los billetes de mi abuelo. De esta manera, las piezas oscilan entre lo dicho y lo no dicho, entre el vacío que dejó el paso del bisturí y las nuevas figuras creadas cargadas de nuevos símbolos.
Dentro del corpus de obra, se destaca la serie Dolarama. Este conjunto de obras está conformado por un núcleo escultórico: un corazón con la imagen de dólares calados dentro de una caja acrílica, denominado La matriz de los latidos. De allí, se desprenden versiones en fine art de este corazón.
Dolarama sintetiza el gesto poético en la que juegan dos lecturas posibles: la política y la íntima.
Por un lado, la imagen polisémica del dólar para la cultura argentina representa diversas crisis económicas, maneras de ahorrar, así como el mercado del arte argentino tiene por costumbre valuar las obras en divisas estadounidenses. Esta moneda extrajera está metida en el ADN de los argentinos. Por otro lado, en el plano íntimo, recupero este billete para rememorar situaciones de prosperidad, encuentro y reconocimientos con otros. En mi obra hablo de todos estos sentidos y los transformo en un ornamento escultórico, edito con bisturí aquellos tragos amargos para transmitir alegría.
Finalmente, así, mi mirada íntima atraviesa Dolarama y se empapa de este este archivo personal y desbordante de emociones.